Los difusos círculos de la vida

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Colgante_Juana_Lamauri

En la vida hay que cerrar círculos para crear otros nuevos

Si la vida juega contigo al escondite, concéntrate en los círculos de tu colgante como en un talismán, en el bastón que guiará tus pasos mientras tus párpados se sienten guardianes de las sombras. Aunque la pierdas de vista un instante, la vida sigue ahí, en esa tímida sonrisa que nada perdida entre silencios; oculta en el desván oscuro de los sueños, nombrándote en la canción que equivocó la voz de la madrugada; coloreada en esas fotografías que huelen a tardes de verano, a inocentes caricias, a viajes al pasado.

La vida se compone de círculos en los que te mueves y entre los que transitas buscando un equilibrio, así que si te olvida en un despiste, no dejes de seguirla hasta encontrarla en ese cuarto olvidado y polvoriento, donde aguarda dormida la esperanza. No te enredes con rígidos fantasmas que habitan en bosques de mimosas, no te empeñes en pararte en un tiempo de derrota que arañe la coraza de tu ropa y disuélvete en el columpio de una risa, rastrea el balanceo del rocío entre las flores para surfear los sollozos de la noche.

Si la vida juega contigo al escondite, intenta descubrir siempre la trampa, porque incluso en ese mal momento encontrarás la clave para volver a recogerte en una nube, para disolver tus migrañas en otra boca, para recalar en esa orilla en la que lo bueno y lo malo se desnudan y yacen juntos y se desean sangrando en la impaciencia. Y olvidarás la soledad y la pereza que conllevan las rutinas, y serás capaz de saltar de nuevo de una estrella a otra, de encontrar un futuro que te abraza en un círculo nuevo: libre y viva, con horizontes soleados y noches serenas.

 

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